Una sociedad de profesionales se constituye por personas que se asocian con el objetivo de prestar servicios o asesorías profesionales bajo un régimen fiscal favorable.
Esta figura permite acceder a exenciones importantes, como la del Impuesto al Valor Agregado (IVA), lo que puede representar una ventaja para estas sociedades. No obstante, la normativa exige el cumplimiento de ciertos requisitos específicos para mantener estos beneficios.